Unos de los enclaves mas bellos de España.
Su situación estratégica en medio de los Pirineos hace que Orreaga-Roncesvalles se desarrolle desde el principio como punto esencial para los viajeros y soldados que quieren atravesar la cordillera Pirenaica. El paso de gente de todo tipo hará que en la zona confluyan muy distintas culturas, aunque debido a ese continuo tránsito, en la mayoría de los casos, su legado cultural en los poblados de la zona es anecdótico.
Aunque la zona de Roncesvalles ha sido siempre una importante vía de comunicación, cobró especial fama con la campaña de Carlomagno en España. En el curso de su retirada, tras haber perdido la batalla de Zaragoza, el héroe Roldán, junto con la retaguardia del ejército franco, fue derrotado en la profunda hondonada de Luzaide-Valcarlos.
Aunque a principios del siglo IX empieza a desarrollarse el culto a Santiago y la veneración de sus restos, no se sabe exactamente cuándo dan comienzo las peregrinaciones. De todos modos, no sería hasta principios del siglo X, una vez que triunfó y se consolidó la monarquía cristiana, cuando el tránsito de peregrinos se haría más seguro.
En 1127 el obispo de Pamplona, el prelado Sancho de la Rosa, decidió crear una cofradía de clérigos y laicos que se encargara del cuidado de los peregrinos en las cercanías de Orreaga-Roncesvalles. Circunstancias políticas contribuyeron a que lo que en principio se pensaba que fuera un pequeño hospital, se desarrollara como un centro de atención de mucha mayor entidad.
El siglo XIII constituye una época de gran relevancia para Navarra y en consecuencia también para Orreaga-Roncesvalles, que sufrió un importante proceso de crecimiento y expansión. Este proceso floreciente se ve plasmado en la consolidación como Cabildo independiente y pujante y la ampliación de sus dominios y derechos eclesiásticos que continuarán en el siglo XIV.
El anterior proceso de crecimiento había dotado a la Colegiata de un respaldo económico indudable y para finales del siglo XIII sus estatutos hablaban ya de unas 60 personas establecidas allí. Tan buena era la situación de Orreaga-Roncesvalles, que estaba en disposición incluso de prestar dinero a la Corona. A partir de ese momento, cesa el incremento de patrimonio y todos los esfuerzos se centran en gestionar lo que ya se tiene.
Los difíciles momentos del siglo anterior dan paso a una centuria de vitalidad bajo la dirección del Prior Francisco de Navarra: El Prior, asesorado por otro ilustre miembro del mundo cultural de su época, Martín de Azpilcueta, decide poner fin a la desorganización económica y hospitalaria.
La Revolución de 1789 dio al traste con la monarquía y con el conjunto de principios en los que se habían basado los regímenes europeos durante los últimos siglos. En la subsiguiente cadena de acontecimientos bélicos, Orreaga-Roncesvalles y los valles cercanos iban a sufrir con intensidad los avatares de las numerosas guerras.
Los difíciles momentos del siglo anterior dan paso a una centuria de vitalidad bajo la dirección del Prior Francisco de Navarra: El Prior, asesorado por otro ilustre miembro del mundo cultural de su época, Martín de Azpilcueta, decide poner fin a la desorganización económica y hospitalaria.