Histórica ciudad que fue sede de un destacado título nobiliario -condes de Priego- ganado por las armas en Lepanto. El conjunto arqutectónico está bastante conservado. El máximo centro de interés lo forman la Plaza Mayor y las calles inmediatas.La iglesia de San Nicolás de Bari, de planta basilical, es del gótico tardío, con posterior incorporación de la excepcional torre cuadrada; el Ayuntamiento, del siglo XVI, es un edificio civil interesante, al que se añaden casonas, que ofrecen junto a la severa arquitectura propia del siglo XVII, los complementos de blasones y rejería tradicional. Sirviendo todavía de centinela al pueblo se encuentra el Torreón de Despeñaperros, único resto en pie de la antigua muralla.En los alrededoes, es conveniente visitar el convento de San Miguel de las Victorias, construído en el siglo XVII y situado en un impresionante paraje, al borde de la hoz del Escabas, en uno de los rincones más espectaculares de la Serranía. También tiene interés visitar los restos ruinosos del antiguo convento de El Rosal, formado por una iglesia ya sin culto y un bellísimo claustro plateresco, del siglo XVI. La visita a Priego debe ir acompañada, necesariamente, del conocimiento directo de los tradicionales alfares donde se elabora un vistoso repertorio de cacharros de cerámica utilitaria y decorativa.